Albergue de peregrinos

 
 

Villadangos del Páramo se encuentra en el Camino de Santiago y cuenta con un acogedor y agradable albergue para los peregrinos. Sus 40 camas en los departamentos de literas y otras tantas colchonetas distribuidas en el salón de usos múltiples no son suficientes, sin embargo, para dar hospitalidad a todos los peregrinos que por allí pasan durante los meses de verano.

Se trata del edificio de las antiguas escuelas que tras años de olvido y un voraz incendio se rehabilitó para su actual uso. Tiene mucha afluencia, sobre todo en verano.

Es un edificio  construido como escuela nacional, fue creado por orden ministerial del 18 de abril de 1932. El proyecto fue redactado por el arquitecto don Juan Torbado y aprobado oficialmente por el Ministerio de Educación el 23/11/1934. La subvención para su construcción ascendió a la cantidad de 30.000 pesetas. La obra se adjudicó a Federico Pérez Badeso vecino de Villadangos, y a Isidoro Ramos Benítez vecino de La Aldea de la Virgen. La obra fue terminada el 18/09/1937.

Después de un incendio sufrido  en el año  1977  quedó totalmente destruido en su techumbre, quedando únicamente las paredes, a partir de las cuales  se remodeló en el año 1991 acondicionándolo para el uso exclusivo de albergue de  peregrinos.

Dispone de 40 camas, un salón de 70 m2 , aseos y duchas con agua caliente, cocina, frigorífico y teléfono así como servicio de lavadora y secadora , lo que hacen de este albergue uno de los más sobresalientes del Camino de Santiago. En la parte delantera dispone de una zona ajardinada de descanso; y por detrás de una zona de acampada para cuando las instalaciones estén completas, así como un lugar apropiado para guardar las bicicletas de  los peregrinos. El acceso y la parte  diurna se desarrollan en el cuerpo central del edificio, en el ala izquierda se sitúan las habitaciones  con las literas correspondientes, y  el ala derecha queda como espacio unitario para momentos de grandes aglomeraciones. Los servicios  y la cocina separan ambos sectores, quedando los dos departamentos a  ambos lados del edificio.

Los muros exteriores, mantiene la solución existente: mampostería de piedra con Verduga toledana, enfoscados y pintados. Cubierta de teja plana, falso techo de escayola, carpintería de aluminio lacado para el exterior y melaminada para el interior, pavimento de terrazo microgramo continuo que posibilita el cambio de distribución de los tabiques interiores sin levantamiento de suelos.