Lugares y Personas de La Estación (4)
             Reportaje de Félix Delgado

 
 


Los trabajadores del tren

El tren, desde 1866 pasaba por su camino de hierro y los lugareños lo miraban entre atemorizados y fascinados. Veían pasar mercancías y personas. Pero cuando el tren decidió parar en Villadangos, las mercancías y la gente también paraban y se quedaban.
Como una parte más de sus engranajes, el tren traía consigo un grupo de personas que se quedaban permanentemente en la estación. Al crearse la estación el tren dejó allí sus peones: jefes de estación, factores, guardagujas, etc. Eran los trabajadores del tren que se asentaban en torno a la vía con sus familias y eran cómo los grandes directores de la actividad que el mítico caballo de hierro generaba.
Martín, jefe de estación, Godo, Chelo, Pepe (la familia de la tía Isidora), Justino el factor, los guardagujas Apolinar y Eulogio, Rey...
Las familias de los empleados del tren eran un elemento importante del crecimiento demográfico en la Estación. Llegaban de otros pueblos, bajaban del tren y allí se quedaban, dirigiendo la entrada del tren y ordenando el momento de su salida, con sus silbatos, sus banderines, sus gorras y el movimiento certero de las palancas de los discos para llevar al tren hacia una vía o hacia otra
Famosa fue la cantina de Chelo muy cerca del edificio de la estación, donde pasajeros, acompañantes y los que esperaban a otros viajeros o mercancías pasaban las horas "como en su casa" degustando el vino, malo como todo el de la zona, y el café de pote, delicioso y familiar como su propia dueña.

 
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Máquina de vapor restaurada entrando en la estación


Justino el factor. Los guardagujas Apolinar y Eulogio junto a las palancas de los discos y Pepe el cartero con su vehículo de reparto.