Lugares y Personas de La Estación (1)
             Reportaje de Félix Delgado

 
 
La primera casa de La Estación: Cantina y vivienda.
Dicen que un almacenista de vinos de algún lugar cercano a León, olfateó enseguida la oportunidad de negocio que la recién estrenada estación de Villadangos le ofrecía: trasiego viajeros, de conductores de carros, de comerciantes varios; necesidad de refrescar sus gargantas, invitación a conversar e intercambiar información en torno a una jarra de vino mientras esperaban la llegada del gran caballo de hierro... ¿Podía ser su nombre Nicasio? ¿Pudo ser allá por el año 1900? Son datos que aún no he podido confirmar pero Felipe Cabero, mi tío, se casó con una de sus hijas, y muchos que no conocimos esa primera cantina, sí llegamos a conocer bastantes años más tarde, allá por los años 60, "la cantina del tío Felipe" en esa primera casa (foto de la derecha), pero ya acompañada por otras muchas casas.
Y en esta casa, por esa misma época de los 60, Remigio ("Gines"), hijo del tío Felipe y discípulo del sastre de Villadangos que vivía en las casas del tío Perfecto, instaló su primera sastrería. Actualmente tiene una sastrería en Badalona.

Allá por los años 40...
l
a modernidad estaba en La Estación, el ambiente estaba en La Estación, la movida estaba en La Estación, el dinero estaba en La Estación.
Cuentan las mujeres, que los chicos interesantes estaban en La Estación.
Dicen los hombres, que las chicas guais estaban en La Estación.
Las mozas siempre encontraban alguna excusa para tener que ir a La Estación y si era tiempo de ir de paseo con las amigas, salían hacia la laguna Lapuente y... conversando, conversando, cuando se daban cuenta... ¡uy, qué tontas, pero si estamos en La Estación¡
Y los mozos... "papá, voy a la pajera a hablar con el ti Federico, que me han dicho que necesitan paja y que ahora la pagan bien"
Digo yo que no sería para tanto. Porque siempre he oído que los mozos y las mozas de Villadangos tenían fama en todo el páramo y parte de la ribera. Lo que pasa es que sus "caritas de azucena" y sus bigotes eran... menos familiares, menos vistos; eran como forasteros, y además con el tren al lado de casa, viajaban más, tenían más oportunidad de visitar Saldosarias (¿existiría ya entonces?) y eso se notaba en sus ropas!!
Pero lo cierto es que los bares de moda eran la cantina del ti Felipe y la de Chelo, que menudo cafedepote hacía.

Llegan los colonos - Llega el progreso
Es curioso, pero entre las familias que poblaron la Estación, entre los que allí montaron sus negocios, no hay ninguna familia de Villadangos. Todos llegaron de fuera. Vinieron de Carral, de Chozas, de Villar, de Villanueva, de Alcoba, de Veguellina... Sabían que el paso del tren significaba progreso, dinero y futuro, y no querían dejar pasar ese tren por sus vidas sin subirse a él. La gente de Villadangos prefirió seguir mirando al cielo, esperando las "otras" estaciones y la lluvia. Esa ha sido siempre la mentalidad conservadora del hombre del campo.
Remigio Cabero
, procedente de Carral, creó la primera industria de Villadangos aprovechando su producto agrícola más abundante, la paja; actividad industrial que continuarían sus hijas, Marcelina y Mercedes, hasta que la naciente industria del plástico desplazó a los productos de paja.  Más tarde Sergio Llamas, el almacenista de Villanueva, conectó la ribera con los productos y novedades del mundo industrial que se movían por los caminos de hierro, a través de la estación de Villadangos. Hasta 400 carros llegaron a circular algunos días por la Estación con las patatas que la C.L.E.A. (Compañía Leonesa de Exportaciones Agrícolas) recogía por todo el Páramo y parte de la Ribera.
Una f
ábrica de suelas de esparto para las alpargatas, un planta envasadora de lentejas, un embarcadero de merinas, tres básculas...Todo esto y otros personajes con olfato comercial como Fabián Fierro, de Chozas, con su almacén de coloniales, Donino con su taller de carros y su almacén, Antonio Cabero y su sobrina Milagros (los molineros) con el molino, Ulpiano de Carrizo, Jerónimo, Antonino, etc. y la familia de Isidora, Chelo, Godo, Martín... hicieron de la Estación el centro de la actividad económica de la zona. 

 
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"Gines" bajo la acacia, frente a su casa, primera cantina de la Estación.


Algunos mozos (y futuros mozos)


Grupo de trabajadoras de La Pajera


Obreros de la CLEA